viernes, 27 de diciembre de 2013

El eterno debate entre emoción y razón

Esperando que el video de Orientación les haya servido y lo hayan tomado con el mismo humor que puse al escribir, ahora podemos ponernos más serios y comenzar a iniciar los temas de este blog.



Una de las premisas con las que debería empezar toda creencia es el fundamentar sus conceptos con base en el rigor científico. Lamentablemente (para ella) la religión no cumple con este pre-requisito. Pero en este caso no es intención discutir sobre la religión en su forma tradicional, dado que tus conocimientos ya deben haberte hecho saber que los cuentos se quedan en la infancia, lo cual nos lleva a una pregunta ineludible dentro del razonamiento humano desde la consciencia de su existencia. El problema que origina este debate existencial yace substancialmente en la misma pregunta en sí: "¿Cual es el origen de todo?"
Es una pregunta engañosa que elude al razonamiento principal de ¿Por qué debería haber un origen, un inicio sobre algo?




Este razonamiento se antepone ante todo, ya que desvinculamos conceptos humanos como el tiempo. Recordemos que según Lavosier en la primera ley de la termodinámica sobre la energía, ésta no se crea ni se destruye sino que sólo se transforma. También sabemos que la materia es en realidad energía como lo enuncia la teoría de la relatividad. Entonces, ¿cómo es posible que algunos sigan preguntando cual es el origen del ser humano o incluso del universo?
A mi entender no hubo un inicio ni habrá un final, por cuanto hay que tachar al tiempo de esta ecuación al ser una variable que concibe el hombre por el sólo hecho de existir. 
Cuando apartamos los razonamientos emocionales sobre una creencia se hace más claro el panorama.
En la mayoría de casos un creyente de cualquier sea el tipo enuncia su teoría como un axioma el cual aun no logra razonar. En otras palabras se basa en la emoción de creer que existe algo para posteriormente proponer argumentos que defiendan esta teoría. Primero debe probarse algo sometiéndolo al rigor científico para poder luego afirmarlo. 
El Big Bang como lo conocemos quizás si sea el inicio, pero el inicio de un ciclo, en un universo que sólo experimenta cambios por su propia inercia. 
Me gustaría saber que piensan ustedes.

Saludos.






jueves, 19 de diciembre de 2013

Orientación

Con el fin de orientar a los iniciados y aquellos interesados en conocer un poco más de qué trata y como funciona el blog les dejo este video orientativo:





sábado, 14 de diciembre de 2013

Bienvenidos

Ha despertado en mí una sensación muy especial. Por mucho tiempo, y digo realmente mucho tiempo de mi vida, estuve dedicado a pensar y reflexionar sobres las cosas que me sucedieron, a vivir una vida sin tener un sentido claro de cuál era mi propósito a pesar que lo tuve en frente todo el tiempo. Sea que me encontrara a mí o yo a él, es a partir de las epifanías que despertó algo muy claro y que ahora trato  de trasmitir a ustedes de alguna manera a través de una de mis pasiones: la literatura.

Para ello compartiré con ustedes la raíz  que comenzó toda esta aventura literaria, filosófica y existencial que me lleva ahora, en este instante, a iniciar este blog.

Espero les guste:

"La bestia que despertó en el corazón de un niño"

En el letargo ausente de su existencia, quiere despertar y no puede,
cuando abra los ojos todo habrá terminado ya, aquella bestia inverosímil
cual milenaria de la humanidad su mentira, devora sus sueños que duermen
tras la sangre de su falsa libertad, aúlla y... no puede.

Está pronto su tiempo, las suaves palabras ya no lo pueden amamantar
en el letargo ausente de su existencia, puede despertar y no quiere,
sabe que su venganza será brutal, que al mirarlos la sangre brotará
en sus mentes temerosas, se marchita y... no quiere.

La inevitable paradoja de su existir lo abruma, lo consume
cuando abra los ojos todo habrá comenzado ya, aquella mente inverosímil
en el letargo ausente de su existencia, debe despertar y no debe
de su profunda inconsciencia se despierta, piensa... y no debe...
siente... y no quiere...

Al borde del abismo contempla su futuro, su destrucción, su mundo envilecido;
nadie comprende su existencia imposible, de la penumbra una voz parece aullar
y se marchita... aquel niño que ha vuelto a ser él... ahora lo comprende...
y debe dormir...